Inicio / Información / Perú: ¿Qué pierde el país si las mujeres indígenas no tienen acceso a la tierra?

Perú: ¿Qué pierde el país si las mujeres indígenas no tienen acceso a la tierra?

“Las mujeres indígenas demandan una voz y un voto en los procesos de toma de decisiones en relación con nuestros territorios”, dijo Ketty Marcelo López, Presidenta de la organización nacional de mujeres indígenas ONAMIAP, en un evento de promoción el 26 de mayo en Lima, Perú. El acto tenía por objeto llamar la atención sobre los derechos a la tierra y la gobernanza de las mujeres indígenas. Hablando directamente con los funcionarios gubernamentales y los donantes internacionales que asistieron, los miembros de la ONAMIAP abogaron por una mayor protección jurídica de los derechos de las mujeres indígenas a gobernar sus tierras y recursos.

En una entrevista reciente, Marcelo dijo al International Business Times que, si bien las normas comunitarias influyen en gran medida en la forma en que las mujeres pueden participar en la gestión de los bosques comunitarios, “el gobierno nacional también tiene un papel crucial que desempeñar en la consolidación de los derechos de las mujeres indígenas”.

Durante el evento, las mujeres líderes y representantes de la comunidad discutieron los obstáculos para el uso, la administración y el control de las mujeres sobre sus tierras. A pesar de que las mujeres indígenas representan el 24 por ciento de la población de Perú y desempeñan un papel fundamental en la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad y la gobernanza de los territorios ancestrales, a menudo se ven excluidas de los procesos de liderazgo y de toma de decisiones de sus comunidades.

Estas experiencias están respaldadas por las nuevas investigaciones de RRI sobre los derechos de la mujer a los bosques comunitarios, así como por los estudios realizados anteriormente por el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y la ONAMIAP. El informe de RRI revela que si bien la protección de las mujeres está presente en la constitución de Perú, las leyes nacionales que regulan los bosques comunitarios en Perú no garantizan explícitamente los derechos de las mujeres a votar en los órganos de liderazgo comunitario o a acceder a los mecanismos de resolución de controversias. Un estudio de la ONAMIAP se hace eco de esta tendencia y concluye que “si bien el marco normativo (leyes y reglamentos) no es excluyente en lo que respecta a la posibilidad de que las mujeres sean reconocidas como miembros o autoridades de la comunidad… no establece precisamente que tengan los mismos derechos y oportunidades”.

Esta falta de protección jurídica tiene repercusiones importantes en la capacidad de las mujeres para efectuar cambios en sus comunidades. Un análisis del CIFOR reveló que sólo el 1% de las mujeres indígenas peruanas entrevistadas percibían que las normas comunitarias eran “justas”, en comparación con el 34% de los hombres. Esta diferencia se asociaba principalmente a la capacidad de las mujeres para participar en la toma de decisiones: cinco de cada diez hombres participan en la definición de las normas comunitarias, mientras que sólo tres de cada diez mujeres participan en estas decisiones.

Los participantes en el evento también destacaron los desafíos específicos que resultan de la falta de coordinación entre el conjunto de programas de titulación de tierras que operan actualmente en Perú, muchos de los cuales cuentan con el respaldo de donantes internacionales. Si bien algunos de estos programas contienen cláusulas que abordan la equidad de género, la confusión normativa ha obstaculizado la creación de mecanismos para aplicar estas políticas sobre el terreno. Una mejor coordinación entre todos los proyectos podría conducir a una mayor aplicación de las políticas de equidad de género, así como a una mejor integración de las lecciones aprendidas con respecto a la participación de las mujeres en el liderazgo de la comunidad. Por ejemplo, en los proyectos piloto del departamento de Junín, en la región de la selva central del Perú, las mujeres dirigentes ya han logrado promover en sus comunidades estatutos jurídicos que aseguren una mayor participación de la mujer.

El evento marcó un paso importante para plantear estas preocupaciones a los principales responsables de la toma de decisiones. Los funcionarios gubernamentales y los donantes se unieron a un segundo panel para examinar la forma en que el Estado y la comunidad internacional pueden abordar las desigualdades de género, tanto en el marco del proceso de aplicación de los actuales proyectos de concesión de títulos como mediante el reconocimiento explícito de los derechos de tenencia de las mujeres indígenas.

Una de las funcionarias asistentes, la congresista indígena Marisa Glave, se hizo eco de la importancia de abordar esta “brecha de género” identificada, señalando que “las mujeres son el rostro de la lucha por la tierra”. Y en una declaración escrita de la Iniciativa Internacional de Clima y Bosques de Noruega (NICFI), Ellen Henrikke subrayó que “el género es una alta prioridad para el apoyo al desarrollo de Noruega, y todos los programas deben tener en cuenta y abordar las cuestiones de género pertinentes”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *