MARIO CAVAGNARO LLERENA
 
 

Cuando dejó de existir el compositor e intérprete Mario Cavagnaro Llerena dio fin a una etapa de prolífica difusión de la música criolla. Quienes conocieron al cholo, gordo, arequipeño y solterón son testigos de sus esfuerzos para dejar en la cinta y en el acetato todas las interpretaciones posibles habidas en nuestro cancionero.

En los años 50, Mario Cavagnaro se convirtió en el compositor de moda. De la obra de Mario Cavagnaro Llerena hemos recibido una larga lista de piezas peruanas muchas de ellas han quedado inéditas en sus cuadernos emplovados. Destacan en su obra el vals 'Amargo dato' más conocido como 'Yo la quería patita' y entre otras nos deslumbran 'Historia de mi vida', 'Dos años', 'El rosario de mi madre', 'Carretas, aquí es el tono', 'Lima de novia', 'Cuando un criollo se muere', 'Canto a Trujillo', 'Cutato ¿Por qué te baten?', 'Gracias por haberte conocido', 'La Noche de tu ausencia', 'La palabra final', 'Ya no me quieres', 'Te han visto por Orrantia', Noche tras noche, etc., y muchas otras piezas de envidiable lírica. Cavagnaro también incursionó en el género internacional con una de las piezas más geniales en la historia del bolero: 'Osito de felpa'.

Fue Director Artístico de Industrial Sono Radio S.A., siendo el hombre que trabajó con honestidad haciendo conocer al mundo las piezas hermosas pertenecientes a nuestros compositores. En Sono Radio, junto con Discos MAG y el Virrey se acrisolaron los más caros anhelos del autor y del intérprete. Particularmente en Sono Radio donde Cavagnaro tenía la enorme responsabilidad de producir todas las canciones con calidad competitiva, allí se le vió trabajando con devota dedicación.

Quizá muchos de los grandes compositores y cantantes hubieran pasado desapercibidos si Cavagnaro no hubiera estado al frente de la disquera más popular. Poemas hechos canciones de las consagradas firmas de Chabuca Granda, Alicia Maguiña, Augusto Polo Campos, Laureano Martínez Smart Luis Abelardo Nunez, Adalberto Ore Lara, el Chato Raygada, Sotomayor y otros, así como las composiciones de los patriarcas de la canción criolla disfrutaron del impulso de Cavagnaro.
 

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